La distracción de los medios
La verdad, es
que si hiciera una competencia entre todos los artilugios que utilizan para
mantenernos distraídos, no sabría cuál sería el ganador. La extrema eficiencia
de todos ellos es abrumadora. Están maliciosamente tan bien diseñados y
manejados para llegar a las debilidades más profundas del ser humano y además
fomentarlas que, las hacen infalibles en un altísimo porcentaje. Es seguir
llenando el vaso con agua sucia y, es por eso mismo que uno de los primeros
pasos fundamentales del inicio del despertar de la conciencia es aprender a
decir no, como ya veremos en otra entrega. “No”, claro está, a todo lo nocivo
para el correcto cultivo del espíritu, la mente, las emociones y el cuerpo
físico.
Los seres
humanos, y esto ya lo habrás encontrado y leído varias veces, tenemos tres vías
o canales de percepción: visual, auditiva y kinestésica, en ese mismo orden,
por lo menos para la gran mayoría. Lo medios masivos de comunicación los
combinan a la perfección entre sí. A raíz de ciertos acontecimientos acaecidos
en 2020, algunas personas con la
conciencia menos dormida, al darse cuenta de sospechosas artimañas perpetradas
en contra de la humanidad, comenzaron a llamarlos “medios masivos de
manipulación y desinformación”. ¡Bien por ellos! Por los que se dieron cuenta,
no por los medios…
En la historia
primero fue la radio, luego la televisión y finalmente el internet
generalizado, con el posterior refuerzo de la aparición de la maravilla del
teléfono celular. En realidad, estos cuatro elementos son de una utilidad
extraordinaria; eso sí, pueden ser usados tanto a favor como en contra del bien
común. Uhm, percibo en este momento algo de desorientación en ti… Como siempre,
todo depende de las intenciones de quienes utilicen las herramientas, más allá
de cualquier uso correcto o incorrecto.
Si las empleo de
forma correcta con las buenas intenciones de construir una casa, seguramente
obtendré una buena casa, pero si las mismas herramientas las utilizo de manera
incorrecta la casa no saldrá tan buena, a pesar de mis buenas intenciones. Si
las utilizo de forma correcta, pero con malas intenciones, sin lugar a dudas
haré mucho daño, y si las mismas las uso de manera incorrecta y con malas
intenciones váyase a saber qué resultados tendremos, creo que la lógica sería
que un daño menor, pero, en esta realidad tan perversa que vivimos nunca se
sabe… (Si se perdió en el camino o quedó medio mareado, no hay problema, lo
puede volver a leer algo más lento y mayor atención).
La realidad es
que todos estos medios se manejan de forma correcta con mucha precisión y malas
intenciones siempre con el mismo fin de hacerte perder el tiempo, a través de
un muy intencionado filtro de lo que les interesa que veas o escuches, dentro
por supuesto de una extensísima gama de alternativas, porque las hay para todos
los gustos. Y qué “casualidad” que, en el caso de la televisión, el contenido
es nocivo en un noventa y nueve por ciento, sólo por dejar el dato, porque ya
no pienso perder ni un segundo de mi precioso tiempo en hacer otro extensivo
análisis de la programación por aire como lo hice en 1996 con los canales de televisión
de Argentina, y que de ninguna manera arrojaron datos que favorecieran la salud
mental de la audiencia…
Todo es
violencia y negativismo en distintos grados. Las noticias, series, películas,
programas de insidiosos e insustanciales debates o, estúpidos programas de
entretenimiento. Prácticamente en mayor o menor grado pasa con la radiodifusión
y, luego vienen internet y las redes sociales, que son el paraíso de la caja de Pandora mechada con algunas
cosas buenas, no vamos a negarlo; particularmente he aprendido muchas cosas
útiles viendo tutoriales de gente altruista que enseña lo que saben por
YouTube. Además esta plataforma, permite buenos contenidos mientras no se cruce
la raya de lo que no quieren que sepas o, que de alguna manera les resulte
peligroso.
Tema aparte
sería el caótico y extremadamente violento universo de los videojuegos, creados
específicamente para la perturbación de las moldeables mentes de niños y
adolescentes, adiestrando y entrenándolos desde pequeños, para la perpetua
aceptación de la violencia como única forma de solucionar conflictos.
Para terminar… Una
cosa es estar bien informado de lo que sí necesitemos saber y, otra cosa es que
nos manipulen la información para deformar nuestras mentes y conductas a su
conveniencia, sobre todo las de consumo porque, recordemos, siempre todo lo
reducen al dinero…
©Gustavo Rubén Cecchini

Amigo gracias
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