La distracción de la política

     
    Se divierten mucho a nuestra costa. Nos controlan, son los Maestros del divisionismo. Han sabido dividir desde el planeta hasta el átomo, pasando, por supuesto, tam
bién por el ser humano. El planeta todavía lo soporta pero muy a desgano, la humanidad entera está hecha un verdadero desquicio, y el átomo se enojó tanto que hasta explotó… ¿Será que en la mayoría de los casos dividir no es bueno? ¿Será que es bueno para ese recordado asunto de la paja y el trigo? Porque resulta que dividir también es muy bueno para ordenar y clasificar las cosas; hasta el momento es mi creencia que el orden no es malo, aunque también es cierto que el orden puede ser utilizado con fines oscuros, pero eso es otra cosa… ¿Será entonces que todo depende de quién mueva los hilos para implantar el orden?

    Me viene a la memoria cuando en mis tiempos de escuela nos mandaban a comprar un mapa del planisferio con división política… Como todos los conceptos, mientras más tempranos te los incorporen, mejor será para el adoctrinamiento, porque la educación…, eso sí que es otra cosa. Y así aprendemos a ver desde criaturas al planeta siempre dividido, con gente casi prisionera, en esas partecitas a las que llamamos países, donde a cada quien le tocó en suerte nacer; y digo casi prisionera, porque sólo si uno reúne ciertas condiciones, tiene acceso a que le otorguen un “permiso” de salida por un determinado tiempo. Pero si uno no quiere volver más a su país de origen se le empieza a complicar el asunto, y si se quiere ir a vivir a otro país los requisitos requeridos aumentan, dependiendo de las leyes de cada país.

    Inventaron también distintas formas de gobiernos antagónicos, también regidos por sistemas económicos opuestos entre sí, porque si pueden hacer que todos se peleen contra todos pues mucho mejor. Ya se sabe, “a río revuelto, ganancia de pescadores”. No importa cuántos sean, sino que se contrapongan, como los famosos capitalismo y comunismo, o socialismo, o lo que sea, pero siempre que antagonice con algo, porque lo que importa es que se generen conflictos. Las divisiones en el aspecto negativo, son algo así como un foco infeccioso para la mente de los humanos de baja conciencia.

    Todos los sistemas de gobierno no son más que distintas formas muy bien organizadas del mismo engaño, que mantienen viva la llama de la esperanza mediante los diferentes partidos, que los habrá tantos como necesidades de pensamientos haya que satisfacer y cuanto más divididos estén menos fuerza tendrán y luego se tendrán que aliar para alcanzar el poder y ostentarlo como mero botín de guerra que más tarde se repartirán en diversos puestos para finalmente terminar traicionarse los unos a los otros; y siempre la pelea y la rivalidad, tanto en tiempo de campañas electorales como en el de elaboración de leyes.

    Las sobrevaloradas democracias y monarquías modernas se alimentan de partidos políticos que, si no nacen enfrentados, con el tiempo lo terminan siendo. Estos dos sistemas llaman “tiranías” a las monarquías más chapadas a la antigua como existen en algunas partes del mundo, y a su vez, estas tachan de corruptas o pervertidas a las antes mencionadas. Un nunca acabar donde no se termina de arreglar nada y donde siempre se generan más rivalidades y la humanidad vive en continuo sufrimiento. Mientras los políticos en lo único que se ponen de acuerdo de inmediato es en aumentarse sus sueldos, los ciudadanos de a pie se enojan unos con otros y pierden infinidad de tiempo en peleas, discusiones, debates estériles tanto en organismos oficiales como en infinitas tertulias de cafés. Es decir, sus vidas se continúan gastando inútilmente.

    Y hete aquí entonces que el principal objetivo se cumple al pie de la letra, que todos pierdan el tiempo peleándose, y que nadie, o escasísima gente, se ocupe del despertar de la conciencia, por estar muy indebidamente ocupados de lo intrascendente.

    Por otro lado, sostengo siempre el mismo paradigma, no importa cuál sea el sistema de gobierno ni su duración, lo que importa es el nivel de conciencia de todos los funcionarios que ostenten el poder. Con un alto nivel de conciencia siempre todo será mejor, pero…

    Las cosas son como son y no de otra forma, absolutamente todo gira en torno a que la humanidad entera se mantenga eternamente perdida en el interminable laberinto de la intrascendencia, en la eterna inmediatez de las urgencias, mientras lo importante siempre está allí, solitario y expectante, pacientemente esperando los restos de su destrozada atención.

 

©Gustavo Rubén Cecchini

Comentarios

  1. Un artículo con la claridad y lucidez que caracteriza al autor,... Para recomendar su lectura.

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