La distracción de la comida, la no comida y la anti nutrición

 


Las clases de plástica siempre se han caracterizado por ser amenas y bastante habladas, con discursos y opiniones varias, propias del ser humano, y, por consiguiente, hay que saber gestionarlas con habilidad. Se pueden escuchar desde recetas de cocina hasta reflexiones bien profundas, lo que de ninguna manera le resta importancia al arte culinario. Uno de mis temas favoritos era preguntar a mis alumnos a modo de investigación chistosa, pero no tanto, “qué es lo más importante de la vida”. Lo pregunté por muchos años. Si bien recibía una variedad de respuestas, el “amor”, si mal no recuerdo, siempre quedaba entre los primeros puestos, y claro no es para menos… Por mi parte, durante algunas décadas estuve convencido de que la comida era lo más importante y para allí conducía la charla porque mi retórica era que si no se come, pues se muere…

Resulta que un día llegó a mi conocimiento el llamado movimiento “respiracionista” de la mano de su creadora Ellen Greve, que adoptó el nombre de Jasmuheen, una mujer australiana que logró dejar de comer y sigue sana y salva. Tampoco es la primera ya que, antes de aparecer ella en escena, esto mismo, lo habían logrado varias personas en el mundo, sobre todo en Oriente, como no podía ser de otra manera.

Pero ella fue más allá. Creó un sistema por el cual mucha gente también lo ha logrado; se calcula que unas cuarenta mil personas alrededor del mundo, cifra para nada despreciable dada la magnitud y trascendencia del asunto. Eso sí que llama la atención, porque mientras sean casos muy aislados dentro del espacio-tiempo, siempre se le puede atribuir a alguna especie de milagro o fenómeno místico, pero cuando ya hay un sistema enseñable y duplicable que permita vivir de la Luz Divina, Energía Cósmica o del prana que se encuentra en el aire y, que para colmo ya haya tanta gente que lo ha logrado, pues entonces se transforma en algo más que un simple fenómeno. Mientras tanto, los ciudadanos de a pie seguimos teniendo esa necesidad biológica de nutrirnos a través de la ingesta de distintos alimentos.

Los humanos venimos al mundo con dos capacidades innatas, la succión y la aprehensión. A partir de éstas, comienza todo el maravilloso proceso de desarrollo y aprendizaje. También los seres humanos venimos de fábrica con varios genes que causan adicciones a distintas sustancias y la más peligrosa de ellas a la hora de nutrirnos es el azúcar, elemento asociado a la creación de dopamina. La madre para el bebé es una fuente inagotable de placer, comida, dulce, caricias, amor, protección; todo lo que necesita para su supervivencia. Para algunos un combo de dopamina difícil de superar… De allí en más, que esta magnífica trilogía asociativa, “dulce-comida-amor”, quede anclada de forma perenne en el subconsciente de la criatura hasta el final de sus días, debe ser una tarea muy sencilla.

Que el azúcar es dañino para el organismo humano es sabido desde hace muchos siglos. Se dice, pero no lo he podido confirmar, que fueron los árabes los que primero la utilizaron como arma biológica, específicamente para conquistar España, y que introdujeron su uso en la península para debilitar los cuerpos de su gente y luego invadirlos sin mayores problemas.

En la actualidad, todo este tema concerniente a los efectos del azúcar,  es bien sabido por los “narcos” de la alimentación procesada, que nos preparan un extenso menú de comestibles, muy tentador, donde es muy difícil encontrar uno que no contenga azúcar añadida, directa o indirectamente, bajo cualquiera de sus distintas decenas de nombres alternativos para evitar nombrarla por su verdadero nombre.

De esta forma, la industria alimenticia mantiene firmemente sus propósitos: mantenernos distraídos, adictos y enfermos con la comida, porque la enfermedad no tarda prácticamente nada en aparecer, como lo evidencia la obesidad y diabetes infantil, las caries a temprana edad, la infertilidad, trastornos hormonales, cáncer y hasta desequilibrios nerviosos que a su vez originan trastornos de conducta. Aprovechándose de los genes de las adicciones, generan una mega industria de alimentos ultra procesados destruyendo sus nutrientes y los pocos que quedan son contaminados con todo tipo de sustancias derivadas del petróleo de donde nada bueno puede salir para la ingesta humana. Pero no todavía del todo satisfechos, entonces le suman los alimentos “degenerados”, que para ocultar una palabra tan chocante la transforman primero en “transgénicos”, y luego, para suavizarla más todavía, se utiliza finalmente la denominación “genéticamente modificados”, para referirse a los pseudo alimentos que también te traerán muchos problemas de salud, aunque jamás lo admitan.

Hasta los mismos animales que se crían para consumo humano, son alimentados con productos que contienen sustancias cancerígenas, además de vacunas y remedios, que luego, al ser ingeridos se potencian en nuestro organismo.

Entonces la pregunta lógica y generalizada es: y entonces, ¿qué comemos? Porque hasta los productos orgánicos, normalmente son más caros y lo más probable es que estén regados con agua contaminada con algún metal pesado, lo que hace que la respuesta no sea muy alentadora que digamos…

Se ha dicho muchas veces que el ser humano es esclavo de sus hábitos, por lo que es mejor ser esclavo de los buenos y no de los malos. Por eso siempre la decisión será de uno mismo de cuál de los dos prefiere serlo. Y ser de uno o del otro siempre será una decisión de cada quien, porque es algo que se debe hacer por uno mismo, nadie lo puede hacer por ti, así como nadie puede orinar por ti, tampoco nadie puede despertar conciencia por ti. Siempre fue, es y será una decisión propia. Recordemos las palabras del legendario Jim Rohn: “La disciplina se pesa en gramos, pero el arrepentimiento se pesa en toneladas”.

¡No desfallezcamos!, hay mucho que se puede hacer en cuanto a la nutrición, y lo primero que aconsejo para cambiar los malos hábitos alimenticios es comenzar a escuchar al pionero del verdadero estudio del metabolismo humano, el señor Frank Suárez en su canal de YouTube. Nadie mejor que él mismo para ayudarte a dar estos pasos tan necesarios para recobrar la salud. Te dejo aquí el link:

https://www.youtube.com/@MetabolismoTV

©Gustavo Rubén Cecchini

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