El objetivo y la estrategia (parte 2)
El ser humano es
una entidad complejísima, imposible de explicar en un escueto artículo, que, desde
ya, no es la intención de éste y, ni siquiera sé a ciencia cierta si es que
acaso exista alguien que pudiera realizar tamaña proeza… O sea, el problema
explicando el mismo problema, lo veo complicado, pero de momento es lo único
con lo que contamos, con nosotros mismos… Porque como bien se dice en el “El
gaucho Martín Fierro”: “Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera.
Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos
pelean, los devoran los de afuera”. Sabias palabras inmortalizadas por el célebre
escritor argentino don José Hernández en su épica obra. Si no estamos unidos
estamos divididos y, la división, está dentro de la estrategia; porque como
también ya se sabe, la unión hace la fuerza.
Si la humanidad
despertara conciencia, a los administradores del planeta literalmente se les
terminaría el negocio, porque este berenjenal en el que estamos metidos, aunque
sea para algunos casi inverosímil creerlo, no es más que un vil negocio, donde
lo único que importa es el dinero y la captación de nuestra energía espiritual.
No soy bueno para los negocios. Mi alma proviene de un lugar donde ni siquiera
existe el dinero, por lo que en mi ADN espiritual no se encuentra ese tipo de
gen… Quizás por eso fui estafado tantas veces…, aunque con los garrotazos de la
vida algo fui aprendiendo…
Como en todo
negocio, hay que tener una estrategia que se desarrolle a través de un plan de
acción, a fin de conseguir el objetivo. Aquí, la estrategia que utilizan es la
“distracción”, mantener de forma “permanente” nuestra atención en cualquier
cosa menos, la más importante para nosotros y la más perjudicial para ellos,
que despertemos conciencia. El plan de acción son el variadísimo conjunto de
medios o formas con los cuales nos mantienen permanentemente distraídos,
llamémosles, artilugios.
En dicho plan
nada está librado al azar; hay que reconocer que esta “gente” es
sorprendentemente creativa y altamente eficiente a la hora de hacer su trabajo.
Logran llevar a la humanidad por donde ellos quieren y a donde quieren, ¡qué
coincidencia!, como los border collies a las ovejas, tal cual. Este plan de
acción consta de varias ramificaciones, ítems, puntos, o como ya dije y repito,
“artilugios”, porque creo que esa es la mejor manera de definirlos; y si fueran
necesarios más, se los inventarían, no hay problema, porque disponen de todos
los medios y recursos habidos y por haber, y, si no, no importa, también los
inventa…
La distracción
se hace altamente efectiva en un principio, mediante lo siguiente: el dinero, los
medios masivos de comunicación, la alimentación, la farmacología, la política,
la religión, el deporte, la educación, las guerras, catástrofes bioclimáticas,
telúricas y sanitarias, hambrunas… y cualquier tipo de acontecimiento que
conlleve sufrimientos, divisiones y enfrentamientos entre los seres humanos.
Está todo perfectamente digitado para que no nos quede en lo posible ni un solo
segundo de paz interior como para poder pensar tranquilamente en tal o cual
situación, fuera de las opciones que nos presentan, y ni hablar de que nos
quede algo de tiempo y ganas de auto explorarnos, no sea cosa que logremos el
más mínimo crecimiento espiritual que tanto les atemoriza.
Son verdaderos
maestros en las malas artes de la distracción, son ladrones expertos y nos
roban lo único que es nuestro por derecho propio y que todos los días
recibimos, esa correspondiente bendita dádiva llamada “tiempo”, y lo que te
roban dejas de tenerlo y disfrutarlo… Lindo tema para otro artículo, no nos
distraigamos de este…
La estrategia de
la distracción se lleva a cabo a través de un plan de acción que abarca tantos
ítems como sea necesario y, el más fundamental, es el dinero. Muchos lo
confunden con la madre o el padre de todos los males, pero no lo es. Es otra
herramienta más que sólo se la utiliza desde un aspecto negativo. Pero desde el
negativo, sí es, el máximo medio de control, tan así que casi todo queda
supeditado y gira en torno a él. Digo “casi”, porque hay ciertos sectores de la
complejidad del ser humano donde no puede entrar, como por ejemplo, el amor,
aunque a los que viven siempre distraídos y por ende confundidos, también se lo
han logrado dañar.
Parte de su
atroz juego es nunca dar la cara, pues gobiernan desde el “secretismo”, el cual
esconden bajo otros nombres más “sugestivos” y que pasan a formar parte del
grandísimo glosario de las creencias, tales como, las sombras, las tinieblas,
la oscuridad, etc…, términos que también ayudan a fortalecer el control mental
del que somos víctimas.
Son tan
genialmente desvergonzados que saben muy bien cómo desligarse de todas las
responsabilidades que verdaderamente les atañen y hasta son capaces de
disfrazar y justificar sus chanchullos, bajo la encubierta forma de irrebatibles
“mandatos o sentencias divinas”, de ahí el famoso pasaje: “Con el sudor de tu
rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste
tomado; pues polvo eres y al polvo volverás”, como te lo cuentan en la Biblia
en Génesis 3:19.
El dinero es un
tema interesante, es otra herramienta más, resbalosa sí, pero por sí mismo no
es responsable de nada; el problema que nos trae proviene de las intenciones de
sus creadores. La creación del dinero, que se hizo desde el comienzo de la
civilización organizada, no es más que el principal medio para el control, pero
luego de implantar el miedo por la fuerza bruta… Porque, en definitiva, detrás
de todos y cada uno del buen funcionamiento de los artilugios, está siempre el
gran respaldo de la violencia.
©Gustavo Rubén
Cecchini
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"...el probema explicando el mismo problema..." Me ha entando esta frase, jeje...
ResponderBorrarLa gente de a pie, jamás nos uniremos... eso lo tengo más que claro, por esa razón es que esa otra gente, están tranquilos, por que lo saben...
Y claro que tienen esa habilidad, cual prestidigitador, la distracción es punto clave.
A veces pienso que si viviera en una isla, sin esa "información" global, ese bombardeo de "noticias", viviría mucho más feliz.
Y en cuanto al dinero, no creo que sea un enemigo, el enemigo es otro...
Hola Migue! Muchas gracias!
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