¿Cuándo empezar el camino espiritual?

     


En primer lugar, no es que sea uno quien lo decide, sino nuestro Ser Interno, que vendría a ser uno mismo a un nivel dimensional más sutil, menos denso, que esta vapuleada y hasta algo desvalorizada tercera dimensión o, como le dicen ahora, tercera densidad, en la que tiene existencia nuestro cuerpo físico; es decir, gozamos de un cuerpo físico en primer lugar por decisión de nuestro Ser y luego es Él mismo, el que diseña su propio crecimiento espiritual a través de su representante en la tercera dimensión, o sea, tú, yo, nosotros, todos. Él se nutre de nuestras experiencias.

El camino espiritual no es otro que el crecimiento o autosuperación personal hasta convertirnos finalmente en un ser humano verdadero, completo. Es un camino de evolución, y no tiene nada que ver con la religión o cualquier creencia de tipo religioso, sujeta a un dogma, eso es estancamiento, aunque tal vez suene molesto o difícil de aceptar o, hasta directamente inaceptable para muchos.

La Verdad, en sí misma, es de hecho, algo inalcanzable para los seres humanos, y veremos el porqué. Ya lo decía un viejo Maestro, “la Verdad no es más que lo desconocido de instante en instante”. Frase esta que a buen entendedor significa evolución, movimiento, dinamismo, pero que me llevó verdaderamente décadas comprenderla; al principio no es tan difícil entenderlo, pero comprenderlo…

La mentira, por más que se repita millones de veces hasta que sea aceptada como verdad, jamás será aquella Verdad que el incansable e insaciable ser humano anda buscando desde que pisó este planeta por vez primera. ¿Será que siempre buscamos la verdad porque no nos rodean más que mentiras y nuestro Ser Interno lo sabe y nos impulsa a la búsqueda?

La mentira que logró instaurarse como verdad, aunque sea sostenida de generación en generación, continuará siendo una mentira, una falsa verdad, creada por algunos pocos para que sea creída por todos los demás, para exclusiva conveniencia de los que la crearon e instauraron y en desmedro del resto. En definitiva, todas las falsas verdades siguen siendo simples o complejas creencias muy bien armadas, algo de lo que quieren que te convenzas por ti mismo, y de que es una verdad muy bien fundamentada, pero tan solo en sus propios intereses, que por extrañas coincidencias, siempre terminan traduciéndose en dinero, ya que desde la antigua Babilonia el mandato es que tus bolsillos estén siempre vacíos y sus arcas siempre llenas.

Si todavía estás aquí leyendo y no te has aburrido o indignado, te invito a seguir pensando… Por ejemplo, nos bombardean constantemente con la fatalidad de las “enfermedades incurables”, pero, ¿por qué será que las buenas e inteligentes personas que descubren distintos tratamientos exitosos para dichas enfermedades son asesinadas, se “suicidan”, mueren en accidentes o situaciones sospechosas que nunca llegan a aclararse o, simplemente son ridiculizadas hasta arruinar sus vidas? ¿Quiénes se benefician con esto? ¿Quiénes se benefician con la enfermedad y manteniendo a la humanidad siempre enferma? ¿Sabías que si dejas de comer porquerías y venenos, el cuerpo se sana solo? Pues ahora lo sabes.

¿Por qué la humanidad desde que fue organizada hace siete mil años, como nos “enseñaron”, como “civilización”, jamás ha estado en paz? ¿Hace siete mil años de historia de pura violencia y sometimientos de todo tipo y este ser humano tan maravilloso y supuesto “hijo de Dios” todavía no es capaz de comprender que ese no es el camino? Caramba… ¿Cuántos miles de años más necesitarás para comprender que tus hijos no necesitan morir asesinados para que haya paz? ¿Acaso existan padres mentalmente sanos que les guste que sus hijos mueran? El sentido común nos demuestra lo contrario, y sin embargo las guerras continúan, y de todo tipo, físicas, biológicas, económicas, ideológicas, políticas, religiosas, y eso es porque lo que les importa es que no tengamos paz. ¿Quién se beneficia con la guerra o con cualquier tipo de hostilidad? A partir de cualquier cosa que le suceda a la humanidad, sólo detente, piensa y hazte siempre la misma pregunta: ¿Quién se beneficia económicamente con cualquier desgracia que nos azote?

Porque si tuviéramos paz podríamos evolucionar, tendríamos tiempo de calidad exquisita y tranquilidad de espíritu. Porque si tuviéramos paz, el Ser Interno podría conectar de inmediato con nosotros y nos llevaría a otro nivel de conocimiento, de evolución espiritual, a seguir descubriendo eso desconocido de instante en instante, que es el camino hacia la Verdad, en el que no quieren que avances nunca, para que sigas sometido a sus falsas verdades y las mentiras continúen gobernando nuestras mente y emociones.

Ah, y no es necesario que comiences a transitar el camino espiritual…, desde que tu alma fue creada ya estás en él, es un proceso infinito donde el Ser Interno de cada quien, hace lo que puede y avanza como puede, llevando como lastre todas nuestras creencias y mentiras aceptadas, porque el camino espiritual es la vida misma. No te habías dado cuenta porque estabas distraído.

 

Gustavo Rubén Cecchini

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