¿Son necesarios los amigos?


 

Desde que leí por primera vez la definición de “amigo” del célebre cantautor argentino Atahualpa Yupanqui, hace ya muchísimos años, es la que siempre más me ha gustado. Una de las mejores síntesis que he leído, simple, escueta, directa y, hasta hace alarde de un romanticismo muy propio de don Ata, como le decían amistosamente a tan grandísimo poeta.

“Un amigo es uno mismo en otra piel”

Después de haber escrito todo lo que escribió, como si le hubiera faltado algo como para que lo recordásemos hasta el final de los tiempos, nos regala esta frase sin igual. Gracias don Ata, muchas gracias…

Seguramente para algunas personas la pregunta del encabezado hasta podría estar de más, o simplemente considerarla una extrema obviedad, dando así por sentado que la necesidad de un amigo está enraizada en las insondables profundidades de la idiosincrasia humana. La amistad es una de las tantas y distintas manifestaciones del amor. Creo que el amor es el sentimiento más amplio del ser humano en base al cual hasta hemos sido “configurados”, y por lo tanto es también el hilo conductor que une a la humanidad entera, todos amigos, todos hermanos…, o quizás más bien en estas épocas de confusión controlada y destrucción social tendríamos que decir “debiera” ser el hilo conductor y no dar por sentado que lo sea… O por lo menos debiera de ser así, porque no es más que sentido común el así sentirlo.

El ser humano es un ser gregario por naturaleza, pero la fragmentación de la conciencia ha dado origen a ciertos comportamientos como la necesidad de esforzarnos consciente o inconscientemente de ganarnos la confianza, el respeto o la admiración de otras personas.

De algún modo u otro, la sociedad moderna nos ha llevado a vivir una vida individualista y a veces hasta muy egoísta, escondiéndonos tras una coraza muchas veces impenetrable para los demás, y que inclusive es difícil para uno mismo romper desde adentro, entonces para muchos se pone difícil ese asunto de la amistad pues, ¿en quién confiar?

Cuando el hombre se aleja de su propia naturaleza comienzan sus problemas graves. Se empieza a perder el comportamiento intrínsecamente humano alterando de este modo todo su entorno en su propio perjuicio y eso incluye a la amistad; por eso con respecto a este tema Voltaire decía: “Sólo entre gente de bien puede existir la amistad, ya que la gente perversa sólo tiene cómplices, la gente interesada tiene socios, la gente política tiene partidarios, la gente de la realeza tiene cortesanos; sólo la gente buena tiene amigos”. Es por la ruptura de nuestro equilibrio interno.

Restablecer nuestro propio equilibrio perdido de la vida humana además de ser urgentemente necesario, es un acto volitivo, como los son todos los aspectos que determinan una autosuperación.

En el que creo fue el peor momento de desequilibrio de mi vida, la pizca de lucidez mental que todavía me quedaba dentro de mi desesperanza, unida en conspiración con mi último hálito de voluntad, lograron que me refugiara a mucha honra  y gracias a la tecnología de hoy, en dos de mis mejores amigos, un hombre y una mujer, ambos a miles de quilómetros de distancia.

Con el amor de su apoyo y lo que me quedaba de fuerza de voluntad me pude reconstruir, volver a empezar, trabajar, a seguir creciendo, y por supuesto nuevamente a escribir. ¿Son necesarios los amigos? Vaya que lo son…

“Un amigo es uno mismo en otra piel”

                                                      Atahualpa Yupanqui

 

Gustavo Rubén Cecchini

Comentarios

  1. Wow!! Me encanta la frase de Atahualpa Yupanqui, es simplemente genial. Y por supuesto que son necesarios los amigos. Yo los tengo, y de los de verdad, nada de colegas, de salir por ahí, conocidos, contactos... No, AMIGOS. Pocos, me sobran dedos para contarlos, pero los tengo. Y doy gracias por tenerlos, porque son un tesoro, una bendición... Y los tengo tanto cerca de mi, como también a cientos y algunos a miles de kilómetros.

    Lo que dice el señor Voltaire, también me gusta, que acertado todo.

    Y antes he mencionado que me sobran dedos para contar mis verdaderos amigos. Pero así como si sólo tuviera uno, sigue siendo lo mismo... El hecho de tener ya "sólo" un amigo, es tener igualmente un tesoro, una bendición. No se trata de cantidad, sino de autenticidad, de amor... Yo soy una persona que no le gustan las masas ni la gente falsa. Estoy más tiempo solo que acompañado, pero cuando lo estoy, estoy con personas que merecen la pena.

    Sigue así, ¡me encantan tus publicaciones!! :-)

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  2. Claro que son necesarios los amigos, y realmente son pocos los que tengo pero muy valiosos, unos de muchos años y otros algo nuevos, siempre con algo en común, siempre dispuestos a escuchar, a apoyar y prestarnos un hombro cuando es necesario, a cambiarnos el día con una sonrisa, a estar siempre ahí aún en la distancia.Querido amigo gracias por estar en mi vida.

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